Muchas veces alguien en una familia sufre agún mal y, posteriormente,
todos sus descendientes juegan, sin saberlo, un juego de azar donde
apuestan si recibirán o no la herencia que, desgraciadamente, le otorgó
su antepasado. Cáncer, demencia, depresión, problemas cardíacos, todos
ellos se encuentran dentro de la tómbola de este juego. Sin embargo, la
naturaleza de éstos es biológica, por lo que hace sentido que se
transmita por los genes a miembros de la misma sangre, pero ¿qué ocurre
entonces con el alcoholismo o la violencia intrafamiliar?
Es
sabido que en algunos casos de familias con padres alcoholicos los hijos
crecen repudiando la bebida, pero tambien es conocido que en otros la
progenia sigue con los pasos de sus padres, algunos comenzando a ya muy
entrada edad ¿se producirá esto por herencia o más bien por un caso de
influencia subconsciente?
¿Se encontrarán estos hijos siendo
víctimas del demonio de la perversidad del que habló Poe? Haciendo ellos
algo que saben está mal y los llevará sin lugar a dudas a un espiral de
perdición, pero incapaces de contener su deseo, su impulso, la voz que
les susurra día y noche.
Visto esto ¿será este demonio de la
perversidad otra pelota que se va pasando de generación en
generación?¿Habrán familias libres de ésta influencia? Probablemente sí,
libres, libres por ahora.
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