miércoles, 23 de septiembre de 2015

Chroma 1



 Chroma.
Capítulo 1
Se encontraba frente a su computador, como cada noche, en medio de una discusión con sus compañeros de universidad y algunos profesores, le molestaba la indecisión de sus compañeros y la falta de apoyo que mostraban algunos profesores pero confiaba en sus ideas, las tipeaba frenéticamente, se detuvo a ver la hora, continuó en sus intentos de persuadir, de pronto el tipeo se comenzó a hacer menos frenético, mucho más monótono, su pieza, iluminada por los colores de su pantalla y habitada con el sonido de las teclas parecía hacerse más grande y a la vez más pequeña, y su tecleo se hacía más y más monótono, la conversación más monótona, todo parecía ralentizarse. Volvió a ver la hora en la pantalla, exactamente la misma hora que cuando la vio la primera vez, le pareció un poco raro pues la conversación había avanzado bastante… o tal vez no, luego pensó que tal vez se confundió y en lugar de las 2:34 am era la 1:34 am la primera vez que chequeó la hora y no le dio mayor importancia, su pieza seguía recibiendo el constante tacatá tacatá tacatá tacatá… ta …ta … ta… de pronto se detuvo, se quedó mirando su pantalla en silencio, vio la hora, pero no sabía en verdad porqué dirigía su mirada a aquel rincón de la pantalla, habían signos que no comprendía, volvió su vista al centro de la pantalla y habían más símbolos, imágenes que no podía digerir, trató de recordar qué estaba haciendo pero no le fue posible, se vio las manos  ¿manos femeninas… o masculinas?

Se puso de pie rápidamente y observó su cuerpo, ¿qué era en verdad lo que entraba a través de sus ojos? ¿Cuál era su identidad? Comenzó a vagar por su hogar, si es que era su hogar, objetos cuyo uso no comprendía, fotografías, podía distinguir rostros en las fotografías, tal vez era una de las personas en las fotografías,  tomó la fotografía más poblada y la abrazó contra su cuerpo, siguió caminando por la casa, las luces estaban encendidas, entró a una pieza con paredes blancas donde se vio de frente con una figura que estaba a la altura de su vista, no poseía rasgos distinguibles en donde debería estar su rostro, cabello hasta las orejas, negro, pero su rostro se veía borroso, tal vez habían ojos, tal vez había una boca, un sentimiento de terror e intriga, su cuerpo se petrificó, observó su cuello, luego su camisa, era similar a la suya, luego un frío sentimiento de desconcierto le atacó, horror, pánico, el mundo le dio vueltas, sintió nauseas, y es que llegó a notar que había algo en las manos de este ser, tenía exactamente la misma fotografía abrasada contra su cuerpo, sintió que el miedo le arrancaba la energía de sus piernas y tuvo que soltar la fotografía para afirmarse, la figura frente suyo hizo mímica de su movimiento y se afirmó en algo,  en una superficie idéntica, sentía como el pánico se apoderaba también de su columna, fluía por su cuello, y su vista comenzaba a ponerse negra mientras miraba al techo, lo último de luz que era capaz de observar mientras se desplomaba al suelo y aceptaba quién era aquella figura burlona frente suyo.

Despertó y entraba luz por la pequeña ventana del baño, un haz de luz le llegaba directamente a los ojos y tardó un momento en darse cuenta de la molestia y moverse, se sentó a un lado del lavamanos y se quedó mirando un punto fijo, como viendo a través de las paredes, no sentía ningún deseo en particular, tan sólo sentía algo de confusión pero aún no notaba porqué. Luego de un rato se le vino a la memoria lo ocurrido durante la noche y se dio cuenta de que no sabía nada de su propia persona ni de lo que había fuera de lo que exploró hace unas horas, nada parecía importar y todo se veía como carente de propósito, pero no sentía angustia, era una especie de apatía y algo extraño en el estómago.

 Transcurrido un tiempo decidió ponerse de pie y ver qué había más allá de las paredes, no parecía existir un modo de salir, pero podía ver hacia afuera por las ventanas, de algún modo había olvidado incluso que su casa tenía 3 puertas para salir y hasta la forma de abrir las ventanas, al cabo de unos instantes una oleada de rabia salió de su pecho directo hacia sus manos que se sintieron calientes y sin saber porqué golpeo la barrera que existía con el exterior. Ambas manos golpearon al mismo tiempo y el vidrio se rompió sin mucha dificultad pero emitiendo un ruido que le causó pánico, retrocedió de un salto y alcanzó a ver como caían los últimos trozos, dejando un espacio suficiente para pasar, lo hizo pero cometió el error de apoyarse en un pedazo de cristal que aún se mantenía firme en el marco de la ventana y sintió un dolor punzante en su mano, se había cortado, no era mucho pero pudo apreciar un líquido rojo salir de su extremidad derecha ,  por algún motivo esto le confundía aún más que todo lo que había pasado hasta ahora y se detuvo a observar como fluía de su mano hasta que cesó.

Recién entonces le llegó el conocimiento de que estaba afuera y puso atención a lo que escuchaba, gritos de personas, si es que eran personas, también habían sonidos más salvajes, a lo lejos se escuchaban algunas alarmas, escuchó a un bebé llorar en la casa de al lado y levantó la vista. La casa estaba rodeada de muros de arbustos que cubrían por sobre su campo visual, había pasto verde bajo sus pies, miró a ambos lados y pudo ver una salida a su derecha, caminó hasta llegar a la calle y comenzó a ver cómo llegar al llanto del bebé. De no ser porque no comprendía lo que pasaba a su alrededor tal vez hubiera dedicado más tiempo a observar un incendio que ocurría a unas cuadras de allí, cuyas llamas se elevaban muchos metros sobre las casas y se veían como gigantes que se alzaban lanzando humo a los cielos, o tal vez hubiera notado a una vecina sentada en el pórtico de la casa de enfrente que lloraba en silencio cubriendo sus orejas, tal vez hubiera notado la pila de autos estrellados que habían en la esquina, cuyos fuegos se habían apagado hace algunas horas y hacia fuera de estos se extendían caminos de sangre que duraban algunos metros para algunos y otros que terminaban en cuerpos semi-quemados, tal vez hubiera notado también las multitudes de aves volando sobre la ciudad y los perros ladrando desconsolados ante la locura de sus amos. En lugar sólo le importaba la sangre seca en su mano y el llanto del bebé, comprendía qué pasaba con ese bebé, eso podía entender y eso lo podía ver como su propósito, no sabía cómo acercarse a esos seres de su tamaño que colgaban desde los árboles con sogas en sus cuellos o los que estaban en sus jardines haciendo angelitos en el polvo o el césped mientras no dejaban de reír, sólo sabía que había un bebé llorando y que podía ayudar.

-----------------------------------------
Si bien se trata de un borrador bastante rústico, me agrada y quisiera mostrarlo al mundo, es parte de un proyecto en que estoy trabajando y pensé que sería una buena primera publicación en este blog.

No hay comentarios:

Publicar un comentario